Dragones
Si me forzara a mí misma a sacarlo de mí misma, lo escribiría. Que es oscuro como el vino y luminoso como la luna en su pecho y sus promesas insólitas, oscuro como eso que me dice en la oscuridad y oscurece mis ojos negros, y blanco como mi risa escapista que se escabulló entre destellos por los vidrios entrecerrados del auto. Entre sus ojos hambrientos y los míos, un hilo del mismo rojo que fantaseo su lengua nos une. Escribiría que es liviano como un suspiro y denso como un océano nocturno azotando una escollera en el espíritu de unas bocas que apenas llegan a rozarse. Un cóctel flameado, que duele como el agua e incendia. Es antes y es después, el precipicio en que flotaba y aquél en cuya mirada me perdí. Me gustaría estar más cerca de vos en todos los sentidos , dice desde el hueco desnudo de mi espalda. Colgado de uno de sus pendientes, lleva mi deseo a todos lados sin darse cuenta, y con su silencio me castiga las muñecas, me casti...