Atardecer azul que no abandona Fernando ya no te ve como solía, pues a plena luz del día te ocultás tras el nuevo horizonte. Aunque estando enfrente no te reconocía, quizás todavía le quedan tardes azules de balcón que entre tanto paredón color gris que veía le llamaba amaba su atención.
¿Cómo hago para quedarme Y fundirme en su rostro como su primer arruga la primer cana de las cejas inadvertida y sustancial hasta que el aroma silencioso de abuela la cubra como al fuego y la apague?
Carmelo es dueño de las manos de Eulalia mientras ella las usa, como quien alquila una casa y de a ratos la siente suya. Posee todo lo que es de ella: su pecho, sus piernas, voz, su dolor y ojos, y Eulalia los alquila. No nació con la nuca que él tomaba al besarla, pero ahora no es más que la nuca que él tomaba al besarla. Tiene sus palabras, le dio todas las que tenía, que se perdieron en el camino de su mente al olvido… pero que estarán en algún lado. Carmelo no robó nada, todo se lo dio ella, pensando que podrían compartirla lo que durara su vida, como si su cuerpo mismo fuera una extensión de todos sus recuerdos. Rented Carmelo owns Eulalia´s hands while she is using them, like renting a house and feeling it your own. He posseses everything that´s hers: her breast, her legs, her voice, her pain and eyes; and she rents them. She wasn´t born with the neck he used to hold to kiss her, but now it is nothing but the neck he used to hold to kiss her. He has her words,...